

Abran y cierren los ojos cuando aborden el nuevo Jirón de la Unión. Hagan surgir la longevidad extraña de la calle Boza…Calle donde se apagaba el ruido del mundo porque ...
Felipe BuendíaEsto pasó en una ciudad que hace treinta años aún existía como la imagen de un daguerrotipo que amarillea hasta desvanecerse...(1982)
Abran y cierren los ojos cuando aborden el nuevo Jirón de la Unión. Hagan surgir la longevidad extraña de la calle Boza…Calle donde se apagaba el ruido del mundo porque ...
Felipe BuendíaEstá bien: el tiempo no tiene la misma duración en todas partes. Y sabemos que el deseo más fuerte es el de atribuir magia al pasado. Pero una cosa es ...
Felipe BuendíaEn la tarde el sol se rinde en la calle de la Amargura que da a la plaza Francia, confín de Lima cuadrada. Allí se levanta el viejo edificio de ...
Felipe BuendíaEs una hora glauca, vacía de relojes. En la plaza San Martín, los tragafuegos de torsos desnudos lanzan bocanadas que relumbran la tarde cuajada de esferas de relojes sin agujas. ...
Felipe BuendíaAh, quién fuera fotógrafo ambulante sentado en la plazuela ¡Pero no, heme aquí picado por la tarántula de la vanidad literaria! Amo a esos fotógrafos en contra de la correntada ...
Felipe BuendíaEse hombre que ha fabricado un instrumento callejero con simples botellas de licor, colmadas a la medida con agua, según la escala de siete notas, debe ser un genio subterráneo ...
Felipe Buendía¡Qué hallazgo! Entre el angustioso estrépito de La Colmena, y escarbando por las rumas de discos viejos de los ambulantes, en cuclillas, con los ojos ávidos en cada carátula, descubrí ...
Felipe BuendíaComo un mandato recibido en sueños, uno se encaminaba al pasaje Olaya y recibía el choque cálido de los perfumes de “Mosquera y Morales”. Nadie ha visto una época recostarse ...
Felipe BuendíaEsos hombres encogidos sobre los tableros de ajedrez en las noches de la Colmena, en plena calle y puesta el alma en una reflexión de otro mundo, me procura una ...
Felipe BuendíaFormaban una tertulia pura, tomaban el té. En la calle Espaderos se entraba en lo fantástico. Los toldos corridos conformaban uno solo, y una pianola del “Castellano” henchía el alma. ...
Felipe BuendíaYo no sé si he soñado ¡no, no puede ser! He consultado con mucha gente que no tiene la afectación del olvido, y me han dicho que sí, que en ...
Felipe BuendíaEn una vieja revista en inglés que encontré tirada en la vereda de los ambulantes (allí donde uno puede abrevar el manantial de la historia por pocos centavos), vi un ...
Felipe BuendíaExisten lazos misteriosos entre un bar y el bebedor. El hombre tiene en sus manos la poesía y puede hacer con ella lo que le venga en gana. Pero es ...
Felipe BuendíaVayan a buscarla porque no se ha mudado de barrio, sus ruinas de palo (calle cortísima del barrio del Cuartel) son de las pocas o la única que no tiene ...
Felipe Buendía¡Amigo, no difieras nunca del goce secreto de la vida! En esa calle seca, en la que reverbera el murallón del tempo de San Pedro, tardaba tardaba el alma en ...
Felipe Buendía¿Cómo voy a olvidar a ese viejo sordo uruguayo que tenía una librería diminuta en la calle Panteoncito? ¡Benditas sean sus cenizas! Y si nadie en este mundo vuelvo los ...
Felipe Buendía